Dicen que cada segundo es tan valioso como el anterior. Y que no existen días con sonrisas y sin lágrimas. Dicen que la vida es corta y pasa rápido. Y también que las personas que más queremos son las que antes se alejan de nuestro lado. Dicen que los amigos se cuentan con los dedos de una mano. Y que ninguno sabe bien lo que es confiar plenamente en otro. Dicen que hay momentos impresionantes que pasan como una estrella fugaz, y apenas nos damos cuenta. Y que hay días de lluvia tan eternos que parece que jamás van a terminar. Dicen que enamorarse es algo que consiguen pocos y que buscan muchos, tal vez demasiados. Y que hoy en día si hay algo que no está de moda son los sentimientos.
Comentan que hay personas que destruyen a otras, lo pienso. La sociedad hoy en día pone encima de la mesa el tema de la igualdad. ¿Igualdad? No saben de que hablan. Y la verdad, yo tampoco sé lo que es. Nunca he visto actuar a alguien sin superficialidad. Nunca he visto que se tratara de la misma manera a aquellos que la sociedad considera diferentes. Nunca he visto que se respetara al rarito de la clase, ni que se defendiera que valía tanto como los demás. Y tal vez sea muy cierto que todavía me queda mucho por ver, pero no me he perdido en el tiempo que he vivido las injusticias, la crueldad de las personas hacia aquello que resultaba más raro que el resto, la hipocresía de algunos que se creen dioses y ni dios es para tanto.
Creo que tanto tú como yo, sabemos lo que es. ¿El qué? Sí, escuchar una canción de esas que lleva años sin sonar, y que parecen siglos por la cantidad de recuerdos que te vuelven a la cabeza. Dicen que todo lo malo se olvida, y lo bueno queda. Pero no es cierto, lo vivido tanto negativo como positivo se guarda dentro de nosotros, y no encuentra nunca la salida. Y me alegro, para empezar de poder recordar, para seguir de haber caído y estar aquí aprendiendo de mis errores, y para terminar, me alegro de que el día a día me haga grande.
Distancia. Palabra definida como el espacio que existe entre dos puntos. En realidad, a nadie le gusta hablar de la distancia. Muchos dicen que es el olvido. Otros que hace la fuerza y la unión. Otros simplemente, creen que ni siquiera les afectaría. Nadie sabe realmente que significa esa palabra hasta que no la tiene en su boca. Hasta que no pierdes a alguien por culpa de unos kilómetros. Que al fin y al cabo, son lo que son, distancia. A nadie le gusta estar lejos de quien quiere y menos con miedo a perderlo. Porque aquí no nos vale el típico, “nunca sabes que lo tienes hasta que lo pierdes” vendría mejor un “sabes lo que tienes hasta que llega la distancia y lo pierdes”. Seguramente muchos sabréis de lo que hablo. Esa sensación, que no se realmente como explicarla. Algo de impotencia y tristeza. Distancia. Sientes que tu lugar no es en el que estás, que necesitas verle, abrazarle. Te gustaría salir de tu casa y marcar 9 números en tu móvil y decir, “nos vemos en 5 minutos en tu portal”. Pero ¿Por qué no? Siempre es lo mismo, distancia. Verle cara a cara, no solo escuchar su voz por teléfono. ¿Cuánto darías por tenerle una tarde? No se que duele más que la distancia. No se que es peor, un querer y no poder o un poder y no querer. Nunca entenderé de que sirve la distancia. Pero siempre te queda la esperanza de que algún día, aunque no sepas cuando, dentro de poco, le tendrás cerca, muy cerca, entre tus brazos. Y ahora, os reiréis. ¿De qué? Sí, de la distancia. Por eso, cuando la gente pregunta ¿Qué es la distancia? Y contestan: espacio que existe entre dos puntos, siempre sonrío. Si realmente supieras lo que es la distancia, nunca contestarías eso.